Martín Arrau
El ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, repasa sus prioridades al mando de un ministerio con más de 10 mil funcionarios y 3 mil contratos operativos: agilizar los más de 10 mil millones de dólares en proyectos de concesión ya adjudicados pero frenados por permisología (ambiental, arqueológica y de acuerdos internos), mejorar la planificación y priorización de la inversión en infraestructura pública, avanzar en desalación de agua en el norte, y reforzar la soberanía en el sur austral y la Antártica con nuevos programas en la Ruta 7 y Tierra del Fuego. Arrau reconoce que el ministerio no solo tiene desorden administrativo —contratos que requieren hasta 17 firmas internas— sino también casos de corrupción bajo investigación de la justicia y la Contraloría, incluyendo un allanamiento a la dirección de concesiones y detenciones en la oficina de Arica, por lo que creó un equipo de compliance y un panel de transparencia pública. Explica además que el recorte presupuestario del 2,97% no afectará obras en ejecución, dado que gran parte de la subejecución histórica del ministerio proviene de proyectos atrasados, y aborda la negociación con las concesionarias de autopistas para eventualmente rebajar las tarifas del TAG a cambio de extender los plazos de los contratos.