CONDUCE: Paloma Ávila
Alfredo Moreno
El capítulo abre con los hallazgos del ENVIS 2026 (Encuentro Nacional de Vinculación Social) presentados en el Congreso Nacional en Valparaíso, tras revisar más de 1.500 planillas y 70 entrevistas: la ciudadanía se ve a sí misma como protagonista del desarrollo, distingue entre un desarrollo "cercano" donde siente que puede incidir y uno "lejano" asociado al país, y entiende el desarrollo como un proceso integral y territorial, no solo económico. La conversación central es con Alfredo Moreno, quien sostiene que la confianza es la base que permite a las empresas y a la sociedad funcionar —comparándola con el respeto a la luz del semáforo— y que la polarización es su antítesis, al asignarle "todos los males" al que piensa distinto. Moreno relata en primera persona cómo, siendo ministro de Desarrollo Social durante el gobierno de Piñera, terminó a cargo del conflicto de la Araucanía casi por accidente, y cómo resolvió un caso específico (el permiso religioso a un machi preso por el crimen de la familia Luxinger) escuchando a ambas partes en lugar de imponer una postura. Repasa también la creación de la Mesa Nacional del Agua para reformar el Código de Aguas y la comisión sobre pueblos indígenas que presidió, ambos procesos donde un año o más de diálogo con posiciones opuestas terminó en acuerdos casi unánimes. Moreno defiende "estirar la mano primero" como estrategia práctica para construir confianza, señala que la polarización más extrema suele concentrarse en las élites con poder e influencia —lo que les da mayor responsabilidad—, y cierra proponiendo volver a poner en el centro a los más vulnerables (personas en situación de pobreza, niños en el sistema de protección, personas solas) y trabajar con quienes piensan distinto, en la línea de lo que promueve la Corporación 3xI. El capítulo cierra con un vox pop de niños, niñas y adolescentes sobre qué le pedirían al presidente de Chile.