CONDUCE: Matilde Burgos
CNN Íntimo: Teodoro Fernández
Con más de cincuenta años de profesión y treinta y cinco como profesor de taller en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica, Teodoro Fernández conversa sobre el oficio de exponerse: primero para convencer a alguien de financiar un proyecto y después, cuando la obra ya está ahí, para el goce o el sufrimiento de los demás. El recorrido parte por su relación cotidiana con Santiago —vive y trabaja a dos cuadras, y se mueve a pie— y por el barrio Franklin, al que lleva a los arquitectos que lo visitan porque ve en su transformación lo que podrían llegar a ser otros barrios comerciales de América Latina. De ahí pasa al centro de la ciudad: el Hollywood chileno de los años cuarenta a sesenta, con cuarenta y cinco cines y colas en todas las cuadras, la pérdida de vivienda que lo dejó como un centro administrativo y bancario, y su revitalización interrumpida por el estallido. La conversación aborda también el largo debate por Plaza Baquedano y su entorno, donde Fernández participó como jurado del concurso y describe la negociación aún abierta sobre qué hacer con la rotonda, el monumento y el espacio; y su trabajo con parques —Araucano, Bicentenario, del Centenario— y con edificios patrimoniales en un país "terremoteado", donde una obra pública siempre tiene que ser aceptada de arriba abajo. En lo personal recuerda una infancia sin viajes, con maderas y serruchos, construyendo modelos de barcos junto a su hermano; la decisión de estudiar arquitectura; y el año 1972, cuando se tituló y la escuela se dividió en tres. Cierra con el Premio Nacional y a quiénes se lo dedicó.