CONDUCE: Matilde Burgos
Gustavo Gatica: Su nueva vida política y personal en CNN Íntimo
Psicólogo de 28 años, oriundo de Colina y colocolino, Gatica cuenta que había rechazado antes otras candidaturas —incluida la de convencional constituyente— porque su prioridad era terminar la carrera, y que el interés por la política venía de una casa donde se conversaba de política sin militancia, con padres que votaron por la Concertación y después se fueron sintiendo decepcionados. Explica que lo que finalmente lo empujó a postular fue su trabajo clínico: atendió a mujeres cuyas parejas habían sido asesinadas, a madres con hijos en la droga, a familias de personas desaparecidas, y sintió que desde la consulta no iba a poder cambiar ese sistema. Sobre su votación dice que se juntaron dos cosas, una campaña bien hecha y personas que votaron por su historia, y es explícito en que no quiere que esa historia sea la bandera de su trabajo legislativo. Habla con distancia de lo que le ocurrió en 2019 —salir un día y volver a la casa sin visión, algo que dice haber integrado a su vida— y de lo que implica hoy sentarse a dialogar con gente de la vereda opuesta: hay quienes aceptan un café, y hay quienes simplemente no lo saludan, un desprecio que le parece grave. Relata el episodio con una diputada que hizo una performance sobre las pensiones de gracia, la conversación que tuvieron después y por qué cree que en el uno a uno las posiciones se mueven. Una parte del capítulo está dedicada a lo práctico y poco visible: la botonera del ascensor y el sistema de votación adaptados con relieve, lo laberíntico que es el Congreso, y el trabajo de su equipo para que pueda ejercer de forma autónoma. Cierra con su lectura del momento político: una bancada que solo ha conocido derrotas en votaciones importantes, la falta de disposición del Ejecutivo a negociar, y el recuerdo de reformas que se aprobaron construyendo mayorías amplias.