CONDUCE: Matilde Burgos
Paulina Núñez: Entre la vida y la política | CNN Íntimo
La senadora antofagastina reconstruye el 11 de marzo como una montaña rusa emocional: un acuerdo que se firmó recién la noche anterior tras meses de conversaciones, una elección que en el Senado se vota a viva voz y nombre por nombre, y un resultado que superó lo calculado —esperaban 32 votos comprometidos y obtuvo 39, con apoyos que no estaban contemplados y ninguno en contra—. Ese mismo día, y en la misma jornada, le correspondió tomar juramento al Presidente entrante. Habla de los lazos que se construyen más allá de los partidos, de haber sido diputada junto a Gabriel Boric y de la invitación que él le hizo cuando era presidente electo, y de lo que significa asumir siendo mujer, joven y de regiones: en su discurso recordó a las apenas cuatro presidentas que ha tenido el Senado. Un tramo central está dedicado a explicar la definición que dio y que a varios incomodó: si ser feminista es abogar por más derechos para las mujeres, entonces lo es, y lo aterriza en medidas concretas —el postnatal de emergencia en pandemia, la violencia intrafamiliar, la no discriminación, la perspectiva de género en decisiones judiciales, las cuotas e incentivos en directorios privados—. Desde ahí entra al proyecto de sala cuna, que no quedó incluido en la ley de reconstrucción como se había planteado en marzo, y hace un balance duro y en plural: fracasaron los tres gobiernos que tuvieron el proyecto en sus manos y los tres congresos que lo vieron pasar. Explica también cómo piensa usar su posición para negociar esas prioridades a cambio de proyectos importantes para el Ejecutivo. En lo personal, cuenta la enfermedad que la marcó —la infertilidad— y el lugar que ocupa hoy su hija.